domingo, 3 de abril de 2011

Brian Robertson - Diamonds and dirt (crítica)


Brian Robertson siempre será el guitarrista de Thin Lizzy y de los Motörhead de Another perfect day. Un largo silencio musical nos ha devuelto, con este disco, a uno de los músicos más controvertidos del rock. Su concierto en Barna con Motörhead, donde se quitó la Gibson para limpiar la primera fila a guitarrazo limpio, fue casi el punto final de su primera etapa musical. Ahora regresa con un disco que sorprenderá a todo el mundo por su calidad, su música y su estilo. 




Diamonds And Dirt 


Potente base rítmica y riff de gran calidad para este tema de apertura que enlaza con el mejor hard rock de los 90. Gran sorpresa al escuchar lo bien que canta Leif Sundin. Enorme.


Passion 


Seguimos con las mismas coordenadas estilísticas que en el primer tema. Groove más Lizzy que en el tema anterior. Misma calidad, excelente resultado.


It's Only Money 


Mi tema favorito del disco. Si hubiera estado en cualquier trabajo de los Lizzy no habría pasado absolutamente nada. Fuerza, riff clásico y gran trabajo del grupo. Temazo.


Mail Box 


Nuevo corte con mucha pegada, gran desarrollo y tendencias hard rockeras de lo más clásicas. Gran tema.


Running Back 


Otro de los grandes temas del disco. Teclados como novedad para este tema de base rockera de lo más clásica que está en el Jailbreak de Thin Lizzy y que aquí se recoge tal y como a Robertson le habría gustado que sonase. 


Texas Wind 


Uno de los temas que se están usando como adelanto de este disco. El inicio con la base de sintetizador nos retrotrae a los tiempos del Thunder and Lighting aunque no tarda mucho en cambiarse la oración por pasiva y comenzar la caña. Temazo potente y de los mejores del disco.


Devil In My Soul 


Riff potente para este medio tiempo de preciosa factura, influencias bluesy y de una elegancia fuera de duda. El ritmo se acelera a medida que pasan los minutos y se convierte en un temazo de hard rock clásico.Delicioso corte.


Do It Till We Drop(Drop It) 


Tema de rock hímnico para cantar en los conciertos. Estribillo de gran factura y estilo, especialmente en el bridge, muy a lo Thin Lizzy.


Blues Boy 


Blues descarado, fresco, básico y directo con muchísima clase y con todo el bagaje del protagonista. Enorme.


That's All 


El sonido del dobro nos da paso a un riff rockero, el más duro del disco, que se convierte en un temazo con esa pincelada de rock clásico que tanto le gusta a Robertson. Gran labor de todo el grupo y del propio Brian a la voz.


10 Miles To Go On A 9 Mile Road 


Tema más moderno que el resto. El recitado de la letra es mucho más pasota que en los temas anteriores, el riff llega más tarde y obtenemos un tema de rock que puede ser un gran single.


Running Back (Slow Version) 


De nuevo se nos ofrece un tema más pausado, esta slow version nos parece que tiene un feeling especial y distinto a la versión rockera del tema. Ambas son excelentes.

Ain't Got No Money (Bonus Track) 

Riff pegadizo sobre base de rock clásico y sencillo. Elegancia y clase hasta el final.


El disco es un compendio del bagaje musical de Robertson donde se mezclan las influencias de su banda Thin Lizzy con el rock clásico, su favorito. Tras escucharlo nos queda bien claro de dónde surgieron los mejores riffs de la banda de Lynott y quién era el que ponía toda la carne en el asador junto al extinto bajista. Si los Lizzy actuales hicieran un disco sería éste mismo. Grande Robertson, esperemos que se pase por nuestro país para presentar este trabajo. Obra maestra.




2 comentarios:

on_m3rcur_7 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Bechamel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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