jueves, 30 de agosto de 2007

Ciutadans

Como casi todo el mundo sabe, los españoles estamos descontentos con nuestra dehesa política. La división en bandos hace que el elector tenga cada vez más difícil escoger a quién quiere que le atraque los cuatro años siguientes. Los traidores del PSOE nos han dejado a los de izquierdas en nuestro momento más bajo y los del barrio de enfrente pues...pa qué vamos a decir nada. Pero ha surgido Ciutadans, que, considero, puede ser una nueva opción política, si bien ya empieza más que mal y me explico. En su web se puede escoger la versión en catalá (algo que me parece genial) y en castellano (algo que ya va teñido de lo contrario a lo que dicen en su programa, ya que el idioma de este país es el español, pero claro, español significa España y eso a los de la versión en catalá no les hace tanta gracia). Me ha dado por leer la lista de los que componen el partido y hay personalidades más que relevantes. Soñar con un ministerio de Cultura comandado por Boadella es más que una quimera. Sin embargo, gente como Rosa Díez (que acaba de declarar, poco más o menos, que el socialismo zapateril es peor que el soviético), Savater y otros pueden hacer que la oferta sea atractiva.

En su ideario destacan que el origen se dio en Cataluña ante la persecución de la policía lingüística y la piara de personas que siguen pensando que aquello es Disneylandia, a pesar de estar ahorcados entre tanta multa e impuestos. Se ubican entre el liberalismo progresista y el socialismo democrático, es decir en una izquierda pura y real donde lo que debe predominar es la razón y no el mangoneo. Curiosamente destacan la individualidad como una de sus preocupaciones. Y digo yo, para conseguir representación parlamentaria no necesitan individualidad, sino colaboración, pero entiendo el concepto de que se intentará poner el acento en los problemas de la gente y no ir al bulto o tratarnos como a ganado. También consideran importante que la gente crea en la democracia, que todas las comunidades autónomas reciban lo mismo del Gobierno y que el electorado confíe en que sí hay gente en este país que puede hacer una política de manera decente y sin trincar.

Esto me recuerda a aquel Felipe González que luego dinamitó sus propias palabras. No creo que con Ciudadanos pase lo mismo, hay personas demasiado inteligentes como para caer en esa trampa. Ojalá consigan una fuerte representación parlamentaria y cumplan lo que prometen en su algo utópico ideario. Les deseo lo mejor.

1 comentario:

Dani dijo...

Y tanto que es una buena opción. Por ello estamos luchando. Pásate por mi página si te apetece. Salu2

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