domingo, 3 de diciembre de 2006

Una vez más

Se da la tristísima circunstancia de que un país es lo que gobierna en la tele. Es decir, dependiendo de los gustos del personal espectador así es la sociedad. Hace ya algún tiempo, una serie, que retrata las miserias de los millones de españoles que no llegamos a final de mes, se emite en Telecinco. Se llama Aida y al gran trabajo actoral se unen unos guiones acertados que no originales. Irse a cualquier barrio con una libreta no tiene mérito alguno y lo que sí que no lo tiene fue la caricatura que de los grupos de heavy hicieron el otro día. Resulta que el drogata protagonista (como no podía ser menos) monta un grupo heavy con otros desgraciaos varios. Tras la primera trifulca el drogata exclama que músicos de heavy los hay a patadas, es más, que abres una litrona y te rodean 10. Lo más curioso de esto no es el uso burdo e infantil del tópico sino la falta de coraje de los guionistas. Me explico, por el mismo precio los personajes podrían haber tenido un guitarra rítmica hijo de un ministro socialista y haber formado La oreja de Picasso, para luego explicar cómo este grupo ha triunfado sí o sí (gustos personales aparte). También podrían haber tenido los huevos de parodiar al dueño de su propia productora que con letras tan memorables como "Te huelen los pies" triunfó a golpe de talonario hace unos veranos. Pero no, es más fácil meterse con un sector de la sociedad que llena los conciertos y compra discos. Porque esa es otra, el heavy es marginal pero de los millones de grupos pop del país sólo llenan los recintos 3: El canto del loco, Estopa y los susodichos donostiarras. Al resto les cuesta la misma vida llenar con 1000 personas mientras que en nuestro rollo cualquier grupo de viejas glorias pasa de las 2000 con la gorra. En los telediarios lo de Springsteen, que sí que es verdad, de vender en hora y media 20.000 entradas lo consideran un record, algo que hicieron los Maiden hace 3 meses ya. Y así sucesivamente, desde que compraba la Heavy Rock allá por el 84 siempre hemos vivido lo mismo, lo mejor de todo es que no nos han hecho ni puta falta esta gentuza. Ahí están los conciertos de gente como Extremoduro o Mago de Oz llenos a reventar, ahí está el Viñarock o el Metalway con más de 10000 personas en ambos casos y ahí están los demás, haciendo giras patrocinadas por zumos, yogures y patatas fritas. Que sigan su fiesta pero que nos dejen en paz de una puta vez.

No hay comentarios:

Google reader

Add to Google Reader or Homepage