domingo, 17 de abril de 2016

Gatillazo - Cómo convertirse en nada (crítica)


Se supone que cuando comentamos un disco tenemos que ser imparciales y exponer lo que nos gusta y lo que no de ese trabajo. Con Gatillazo esto nos resulta imposible ya que si Evaristo siempre fue nuestro profesor amateur de política, su banda se ha convertido en uno de los pilares del verdadero punk rock del país. 

En este disco repiten color y número o eso parece porque si bien en lo letrístico el Evas vuelve a salirse, en lo musical la banda aprieta un poco más la tuerca para entrar en otros terrenos más cañeros. La producción es excelente y eso se nota en varios cortes que confirman que existe el sonido Gatillazo. Del tema que le da título al disco poco podemos decir, es el clásico single del grupo. Llega el punk más rabioso en "Fóllate al líder". "La del Oeste" es una de esas canciones 100% Gatillazo, con su vacileo, con su caña, con su gran letra y con pinceladas hasta de thrash metal ochentero.

"El poder del metal" es uno de los cortes más potentes del disco. Gran melodía y una letra fantástica, de esas que nos hacen pensar en cómo nos engañan, hacen el resto. "Skk" es otra vacilada reggae y punkarra en la que nos cuentan el timo de la transición. Lección magistral del tío Evaristo en otro temazo. "Problemas" recuerda bastante al primer disco de la banda aunque la rabia y los años de vuelo lo convierten en otro de los temas más potentes del disco.

"Podredumbre" es el perfecto ejemplo de cómo el punk de los setenta sigue estando en boga gracias a bandas como esta. "Siente el pánico" confirma el gran trabajo de los músicos en un corte que tiene otra de esas letras que solo puede firmar el titán de Agorain. "La familia unida" es un corte punk rock para cantar los domingos en casa de la abuela con la paella por delante. "Nada que ver" vuelve a tener esas pinceladas de metal que tanto nos agradan. Posiblemente la mejor letra del disco masacrando el excesivo uso de las redes sociales.

"Desde el cariño" es puro punk de los ochenta, dedicada a un tertuliano sin determinar la banda deja bien clara su opinión sobre este tipo de personajes. "Quiero ser un puto viejo" también tiene letra marca de la casa, nuevo ataque a los tratamientos estéticos, tema recurrente en Evaristo aunque en esta ocasión se trata desde otro punto de vista. "Casi famosos" es uno de esos cortes en los que la banda se sale y que puede ser como una especie de himno, con perdón, en el que avisan de su llegada a la ciudad.

Y, como habéis leído, poco más y poco menos. Que Evaristo se siga estrujando las meninges cada dos años para escribir este tipo de canciones es de agradecer, que cada vez le de más cancha a los músicos del grupo para que el sonido de la banda mejore es de inteligente. Nueva entrega de la Enciclopedia Evaristasa de Política y Mamonadas variadas de ayer y hoy. Ansiosos estamos de ver sobre un escenario tan magna obra.

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