domingo, 15 de marzo de 2015

Led Zeppelin - Physical graffiti Deluxe Edition (crítica)



Si hace algunas semanas os comentábamos que con Houses of the Holy los Zeppelin demostraron ser mucho más que unos creadores de hits, como hicieron en sus cuatro primeros discos, con este disco que ahora os comentamos se confirma que son el mejor grupo de hard rock de la historia y cuando decimos grupo nos referimos a un ente indivisible y a no a la unión de varias individualidades.

El propio Jimmy Page confirma lo que decimos. Es un guitarrista reconocido por todos, aunque en algún que otro directo no de lo mejor de sí, pero en todas sus aventuras posteriores a Zeppelin no ha logrado el mismo nivel de reconocimiento exceptuando quizás aquel disco que hizo con Coverdale. De Plant decimos lo mismo, su bandazo estilístico le propinó mucho reconocimiento de la crítica pero es ahora, con una vuelta al rock, cuando ha logrado llevar a más gente a sus conciertos.


De este disco, que ha vendido más de 40.000 copias en una semana en Estados Unidos, ha comentado el propio Page hace poco que "lo grabamos en una etapa de descanso. No estábamos de gira y no teníamos prisa por terminarlo por lo que decidí experimentar en el estudio que tenía en casa. Se trataba de recuperar los temas que no habían entrado en los discos anteriores, darles una segunda oportunidad y crear cierta unidad sonora en un nuevo trabajo".


El objetivo está más que cumplido por más que apenas "Kashmir", "Trampled under foot" e "In my time of dying" son los dos únicos cortes que la banda ha seguido tocando. Esto no significa, afortunadamente que el resto no esté a la altura. "Custard pie" abre el fuego con la rabia de siempre, "The rover" es una delicia cuyo espíritu ha sido plagiado por millones de bandas, "Houses of the holy" mantiene el espíritu del disco del mismo nombre, "Trampled under foot" tiene la misma inocencia naive del disco anterior, "Kashmir" es el monumento al hard rock más épico que todos nos sabemos de memoria.

El segundo disco se abre con "In the light", un verdadero festín de hard rock con alguna que otra pincelada de The Beatles, "Bron-Yr-Aur" es el descanso acústico del guerrero y hace las veces de intro de "Down by the seaside", un corte veraniego y fresco que confirma la versatilidad del grupo, "Ten years gone" es otro de esos temazos que la banda hacía casi sin esfuerzo aparente, "Night flight" es otra delicia apocalíptica que confirma que el grupo funcionaba como una máquina, "The wanton song" es el clásico que ya conoces,  "Boogie with Stu" recupera la senda del rock de los cincuenta, "Black country woman" es un coqueteo country que nos lleva directamente al gran final con "Sick again" que con un riff que se te mete en la piel confirma las buenas sensaciones del disco.

La labor de arqueología musical de Page es encomiable. El disco suena como grabado ayer mismo y eso provoca que este trabajo se convierta, por derecho propio, en el mejor de los Zeppelin con diferencia. Obligada adquisición.

1 comentario:

Alex Palahniuk dijo...

Es un gran doble, sí. Pero creo que hay varias composiciones demasiado recargadas. Coincido en lo que dices de Page: Plant, a fin de cuentas se ha molestado en disociarse de su banda matriz, pero Page, salvo ese disco con Coverdale... Podría haberse esmjerado más. Muy buena entrada.

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